27 septiembre, 2011

Mi pequeño homenaje a Amy Winehouse


Amy Winehouse, nos ha dejado muchas cosas para su recuerdo y, entre canción y canción, recordemos su estilo inconfundible: su peinado cardado estilo “colmena”; su maquillaje con su característico eye liner muy marcado con trazo grueso hasta la ceja, con varias capas de rímel;  sus vestidos pin up, ajustados en la cintura y con grandes escotes; o los shorts combinados con camisetas de tirantes.

Afortunadamente, Amy nos dejó su última colaboración como diseñadora para la marca Fred Perry, que se inspiró en los viernes noche de los años 50, para idear shorts, faldas de talle alto, vestidos, polos, camisas y complementos, con prints pata de gallo y cuadros vichy, todo en blanco y negro.




Imágenes obtenidas de Fred Perry

La colección la encontráis a la venta en la página de Fred Perry, y en Valladolid en la tienda Guilty Pleasure, en la calle Núñez de Arce, nº6.
Además parte de los beneficios obtenidos con la venta de esta colección serán destinados a la Fundación Amy Winehouse.
Adiós, Amy, siempre te recordaremos.

 

22 septiembre, 2011

VALLADOLID FASHION

Valladolid es muy fashion, y así lo ha querido plasmar Rubén Alonso, en su libro “Valladolid Fashion”. En él, el autor nos ofrece, a través de 620 fotografías, en blanco y negro, eso sí, tratadas en maquinas de color, para que no nos perdamos ningún detalle (esto sí que es fashion), anécdotas suyas e historias de Valladolid. Elaborando así, una guía de la ciudad con cosas que, os aseguro, no vienen en otras guías.
 
La presentación del libro tuvo lugar en el Museo del Patio Herreriano, que si no conocéis es una visita obligada. Allí, el autor junto con Yolanda McLellan (top model internacional), nos dieron su visión del libro, en un tono muy cercano, entre risas y confidencias.

En el libro aparecen 90 locales, entre ellos, sitios clásicos y otros novedosos, como: restaurantes, bares, tiendas de diversas índoles, peluquerías…  Y algo muy importante, habla de la gente que los frecuenta, de sus dueños, de lugares que los rodean… Os hablaría de todos y cada uno de ellos, pero para eso está el libro. Y como de entre todos,  las tiendas de moda, que por defecto profesional a mí es lo que más me interesa y me gusta, aparecen muchas de mis tiendas favoritas como: Cinderella, los zapatos más Fashion de nuestra ciudad; El Vestidor de Susa, un encanto de tienda Fashion como su propietaria; y Backstage, que a Yolanda (la propietaria de la tienda) tanto le gustó el post que hice en mi blog, que ha querido aparecer en este libro con mis palabras textuales, de mis impresiones de Backstage (esto, también es muy fashion).
Pero siguiendo con la presentación, que fue tan interesante como lo es el libro, entre todas las cosas de las que se hablaron, me llamo la atención una pregunta que se planteó:
¿Qué es lo que determina que algo o alguien es fashion?: 
¡Nosotros!
Los ojos de quien lo ve, nosotros determinamos si algo es fashion, cool, o tiene glamour. Eso es lo que refleja Rubén, su visión fashion de Valladolid, y a mi ¡me encanta! Transmite que es un enamorado de su ciudad, y eso se nota.  Y como bien dijo: "hay cosas en el libro, que existen pero tú no has visto, pero eso no quiere decir que no estén".


Por eso, no os perdáis “Valladolid Fashion”, tanto si conocéis como si no la ciudad, porque descubriréis muchas cosas nuevas.
Además, os adelanto que habrá una segunda parte, con muchas sorpresas más.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Carolina y Leticia de Cinderella, Yolanda McLellan y Rubén Alonso

16 septiembre, 2011

Desfiles de la VIII Gala del Comercio Abierto en Valladolid

Sumergidos en el comienzo de Cibeles Fashion Week, yo os voy a hablar de otros desfiles que tuvieron lugar en Valladolid, el miércoles 14, en la “VIII Gala del Centro Comercial abierto”. El acto empezó con el desfile de una de mis tiendas favoritas de Valladolid, de la cual ya os he hablado varias veces: “El Vestidor de Susa”. A la que agradezco, desde aquí, que me invitara a este evento.
Y... al ritmo de música francesa, como es su estilo, desfilaron unas coquetas modelos que lucían, muy bien combinadas, varias prendas de la tienda.
No os perdáis ningún detalle en las fotografías, todas ellas de “Pasaje Moda”, donde os hablé aquí, y que podéis encontrar en Pasaje Gutiérrez, 3, en Valladolid.

 ¡Lo quiero!


 ¡Me encanta el short!

 ¡Y este también!
Bueno... la verdad es que me encanta todos.

La gala continuó con Jaime Valentín, que nos mostró algunas de sus primeras marcas.

Peletería Lourdes G., enseñó una variedad de prendas de alta peletería y de moda mujer, de marcas como BDBA, Silvina Morotti o Rebeca Sanders. ¡Cómo me gusta el vestido de paillettes y plumas!

María Guilles, especialista en ceremonias, nos deslumbró con modelos de unas líneas muy jóvenes. Os muestro un vestido largo para las bodas de tarde-noche y otro corto, que me encantó, de estilo charlestón  para los acontecimientos de día.
 

Gutti Camiseros, tanto para hombre como para mujer, enseño prendas con diseños exclusivos: camisas, pantalones, chaquetas… con cortes que nunca pasan de moda.

Asun Casado, moda internacional, con unas líneas muy limpias. ¡No os perdáis el escote asimétrico del vestido de fiesta negro!  Precioso.

Drovers, viste a un hombre joven, pero nos mostró unas combinaciones un tanto imposibles (tanto en tonalidades como en estampados). Os enseño lo que más me gustó.

Novias Villais, es un atelier de moda nupcial y cocktail, que optó por mostrarnos algunas de sus creaciones de novia, con diseños vanguardistas y otros más clásicos. Destacó el corte sirena, que es el ideal para mujeres con talle corto y cuerpos bien estructurados, o triangulo invertido, para aquellas que busquen un estilo sexy y sofisticado. El primer diseño con el toque de los flecos, y efecto de tirante caído, me gustó mucho. Aquí están algunos de los diseños.
 El detalle de las gafas de sol, ¡todo un puntazo!

 
Esta foto se nota que no es de Pasaje Moda, es una de las que hice yo con mi cámara, pero no quería que os perdierais el escote de este vestido. Y como me estoy alargando mucho, prometo hacer un post más completo de novias más adelante.
Solera, reconozco que he entrado poco en estas tiendas, pero cuando he estado  siempre he pensado: ¡Viva España! jeje… Fuera de bromas, yendo más allá del rojo y el amarillo, el desfile se compuso de prendas muy variadas, con un estilo muy definido. Fijaros, por ejemplo, en la capa de ella, ¿no me digáis que no os gusta? La capa, no el modelo de la siguiente foto...

Rosa Leal, nos mostró vestidos con cortes rectos y de terciopelo, acompañándolos de abrigos de piel. Me encantó la combinación que os muestro del vestido con el abrigo y el sombrero de ala ancha.

Latino & By Latino, también nos vistió a un hombre joven y muy divertido, sobre todo por los detalles de los fulares, a los que nos les faltaba colorido. El rojo fue el color clave de los desfiles de hombre.

Hubo mucho más en esta gala: los complementos de Aïta; las joyas de Fernando Potente Joyero;  Benetton Junior para los más pequeños; calzado y bolso, de la mano de Calzados Armonia; y Truccare, un centro de tratamientos y cosmética, que no dejó indiferente con su invasión de mariposas que transportaban algunos de sus productos en pequeñas peceras, que nadie alcanzaba a ver. Pero todo esto, junto con el resto del evento, y la entrega del premio “Escaparate 2011”, que este año fue para un actor Vallisoletano, Roberto Enríquez, lo podéis ver aquí, en el blog de PisaPisuerga, con foto sorpresa de clausura del evento y todo. ¡No os lo perdáis!


11 septiembre, 2011

Odio ir a la peluquería

Sé que  muchas de vosotras os sentiréis identificadas con las experiencias de este post y otras, afortunadas, no. La verdad, es que yo odio ir a la peluquería, ¿qué por qué? Pues…

Odio ir a la peluquería porque cada vez que voy pierdo la tarde o la mañana, si vas a una peluquería que te dan hora, nunca te cogen a la hora, pero si se te ocurre llegar cinco minutos tarde, cuando llegas ya han empezado con la que tenía hora después que tú, porque como has llegado a las 11,05h y tenias hora a las 11,00h y la de las 11,30 ha llegado antes… pues han empezado con ella. Y cuando vas a una peluquería en la que no cogen hora, vas y siempre hay gente y te toca esperar antes y durante.

Odio ir a la peluquería porque no entiendo que cuando vas por primera vez  te suele gustar como te han peinado y después nunca más. Sin embargo, después de hablar con mis amigas, una de ellas me contó que a ella no le gusta nada como le quedan nunca, que se ve como una maruja y siempre se vuelve a lavar el pelo cuando llega a casa  ¿Entonces, me tengo que sentir afortunada porque de vez en cuando me guste como me peinan?

Odio ir a la peluquería porque a veces piensan que ser amable consiste en ofrecerte cada cinco minutos un café o algo para comer, y yo pienso: “si quisiera tomar algo me iría al bar de al lado, que he venido a peinarme, no a merendar”.
Odio ir a la peluquería y que te pregunten si te gusta como has quedado, pareciendo que tu obligación es decir que sí, que te encanta, porque si empiezas a decir que no te gusta mucho,  la mala cara del peluquero/a en plan… ¿y ésta qué quiere? Llevo más de una hora con ella y ahora dice que no le gusta…
Odio ir a la peluquería porque sabes que nunca debes pasarte las planchas si el pelo no está bien seco, y en la peluquería… ¿por qué lo hacen, tienen prisa? Tú también. Pero no pagas para que te achicharren el pelo, esta, por ejemplo, fue una experiencia de mi amiga Silvia.
Y que decir de esas peluquerías en las que cuando van a lavarte el pelo te empiezan a interrogar : ¿quieres champú para cabellos sensibles, teñidos, secos, grasos, castigado..? ¿Mascarilla o acondicionador? ¿Y una ampolla? Y tú piensas: “mira echa lo que quieras que tengo ganas de levantar la cabeza de este lavabo de tortura”. ¡Qué incómodos son los lava-cabezas! ¡¡¡Por dios!!!

Y lo que más odio, es cuando voy a teñirme el pelo. Me da alergia el tinte y luego está picándome la cabeza dos semanas, pero encontré una peluquería en la que el tinte no me producía ese picor, pero sorprendentemente voy un día en el que no está la chica que me atendía normalmente… ¡ y resulta que en mi ficha no está anotado el número del color que me echan siempre! Después de 5 veces que me han teñido… ¿no se les ha ocurrido anotar en el color? Pues tengo la mala suerte que ni aciertan con el color, ni me cogen el tinte, y claro tengo que volver. Tras decirlo varias veces, porque de nuevo he vuelto, me tiñen otra vez, y claro se ceban a echarme tinte para que me coja bien. Allí me paso la tarde, y claro me toca pasar por caja y me cobran el peinado… si lo sé, les digo, me lo seco al viento.  Entonces… ¿de que sirve que te pidan perdón por su error sino tienen ni el detalle de regalarte el peinado? Y claro, no me pica la cabeza, simplemente la tengo dolorida de tanto rascarme.

Ahora entendéis: ¿Por qué odio ir a la peluquería?